INTEREXTERIOR DE LA TERRÍCOLA Presentación del poemario de Beatriz Mayté Santiago-Ibarra Por Consuelo Mar-Justiniano

      A veces los espacios se vacían / de lo físico, tangible-lo tocable, / y / se llenan los silencios, llegándose hasta el alma la poesía /. (Santiago Ibarra, pág. 13). Así me llegan los versos de Beatriz. Cada vez que me acerco a una de las páginas de Interexterior de la terrícola, sus palabras me tocan, me llenan, me invaden, y descubro más poesía dentro de ella.

      El libro de esta poeta, colega y amiga es hermoso desde el exterior hasta el interior. En la portada vemos la imagen de una mujer con los ojos vendados, media luna en sus brazos y un pañuelo en sus manos. Es la pintura “Sonata de primavera”, de Lucía Maya, una artista mexicana, contemporánea. Con una simple mirada es posible que solo apreciemos el misterio de lo estético en la imagen, pero luego de sumergirnos en la poesía de Beatriz, ese enigma se devela entre sus versos.

Res Interexterior

      El poemario está dividido en cuatro estancias: “Espacios de la terrícola”, “Testimonios de la terrícola”, “Familia de la terrícola” y “Amor(es) de la terrícola”. Cada pieza es un coloquio entre la voz lírica y el lector, que bien puede tomarse con un café o una copa de vino. Los espacios de la terrícola son un movimiento urbano en el que Santurce cobra un papel protagónico, como si fuera la habitación principal. Y cito: Asombroso número 1676 / habita el universo de cada uno de mis seres amados: / amaré, amaremos. / Bienaventurada Santurce. / La vivo. Madriguera interior junto / al rollo exterior de lo imaginado. / Escribo en una calle de Santurce. / (Santiago Ibarra, pág. 15). Beatriz es santurcina de alma y estancia.

      En “Testimonios de la terrícola”, Beatriz da fe de hechos injustos de la cotidianidad humana de nuestro país y el mundo, con un atisbo de compasión, dolor y asco. Me llama la atención como lo expresa en el poema “Después y el asco”. Escuchemos: Después en el alma no quedaron colores vivos, / los llevaste para compartirlos con otros. / ¿Los niños, quizás? / Dios los creó para ellos / y / aunque el asco nos sorprenda / volando alrededor de nuestros días, / teniendo que hablar cara a cara / con los muertos de colores / y / vivos de hipocresía, tenemos la fuerza / interexterior del taíno, se quiera sentir o no. / (Santiago Ibarra, pág. 36).

      Entrando al cuarto “Familia de la terrícola”, el sujeto lírico comparte desgarradores hechos de su vida en el que se entremezclan el amor, la intensidad y la muerte. La familia es el pilar de su casa y cada vez que se tambalea, todas las cámaras sienten el temblor. No obstante, una vez el terremoto acaba, la poeta recoge las ruinas y reconstruye. La poesía es su salvación, porque la vida sin poesía no valdría la pena, la poesía nos sana. Por ella amamos más allá de la muerte, como escribe en el poema “Amar, horizonte lejano”. Cito: Amar, horizonte lejano en la memoria sostenida / por tu nombre y apellidos de ese corazón sentado en el mío. / (…) Amar, horizonte lejano, / solo por la distancia de una geografía espacial / de cielo abierto del finito-etéreo / que no me impidió nunca amarte, / ni ahora me lo niega. / (Santiago Ibarra, pág. 72).

      El último aposento de la terrícola, son sus amores. ¡Ah, cuántos amores! ¡Tantas clases de amores! Es que la vida sin amar no sería vida. Vivimos para amar y amamos para vivir. Desde el principio de la humanidad, ha sido esa la revelación de la poesía. Y Beatriz, mi querida Beatriz, la musa de Dante, la bienaventurada y portadora de felicidad, bien sabe amar. En esta parte comparte 23 musas de amores y ocho llevan por título “Interexterior de la terrícola” y están dedicados a distintos amores de su vida. Sin embargo, el poema que más llama mi atención es “Picasso es Picasso”. No olvidemos que Beatriz es crítica de arte, por lo que el espacio literario en el que construye este poema, me pareció, particularmente, interesante.

      En este poema una pareja camina por el Nueva York de finales de siglo XX, y entra al museo MoMa. Mientras ven “Las lloronas”, de Pablo Picasso, la voz lírica recorre 17 años de relación en pareja con el sujeto-amante, amándose “hasta los huesos”. El poema es como un cuento y resulta ser, también, cinematográfico. El verso es libre, las imágenes muy sutiles y la revelación de un “amor que pervive”, es poéticamente esperanzadora como, conmovedora. Cierra el poema de esta manera: Hombre, fuiste mío. Somos alegres. / Cuanta mentira, cuanto cuento / por no haber sido veedores de lo infinito / y / ser así es ver que todo verdadero amor pervive / en el plano de lo verdadero. / Hoy te lloro, siempre lo haré / desde tu marcha en el Madrid, / ciudad deseada para compartir en nuestro siempre. / También lloro a Picasso, era para los dos, el gran Picasso, / y / aún Picasso es Picasso. / (Santiago Ibarra, pág. 108).

Res Interexterior 2

      Interexterior de la terrícola es un poemario para sentir, no lo puedo exponer de otra manera. Es más, me hago eco de las palabras de Neruda cuando en la película “El cartero de Neruda”, le dijo a Mario que no podía explicarle su poesía con palabras distintas a las que ya había usado, porque si la explicaba se volvía banal. Neruda le dijo que “mejor que cualquier explicación, es la experiencia directa de los sentimientos lo que puede revelar la poesía a un espíritu predispuesto a comprenderla” (El cartero de Neruda, película, 1994). Por eso siempre les digo a mis estudiantes, que antes de tratar de explicar la poesía, deben sentirla.

      Los invito a asomarse al Interexterior de la terrícola, sin duda, cada lector tendrá una experiencia diferente, pero lo que les aseguro, es que no pasarán las páginas sin sentir, ¿sentir qué? Esa respuesta es única, porque es una experiencia personal entre usted y la poesía. Y es un “verdadero milagro de […] buenas noticias”. (Santiago Ibarra, pág. 142). ¡Disfrútenlo!


INTEREXTERIOR DE LA TERRÍCOLA

Autora: Beatriz Mayté Santiago-Ibarra

Género: poesía

Isla Negra Editores

147 páginas

La Dra. Martínez Justiniano presentó el libro el 4 de abril de 2017 durante las actividades de la Semana de la Biblioteca, en la Universidad Metropolitana en Bayamón.

Res Interexterior 3