DONDE HABITA EL RECUERDO Presentación del poemario de Doris Melo Mendoza Por Consuelo Mar-Justiniano

Donde habita el recuerdo, habita la nostalgia y evocamos dulzuras / cielos atormentados tormentas celestiales / escándalos sin ruido / paciencias estiradas / árboles en el viento (…) Así diría el poeta Mario Benedetti.

      La poesía que Doris Melo Mendoza presenta en este libro es nostálgica e intensa como un cielo lleno de nubarrones y un aguacero pellizcando la piel. Donde habita el recuerdo, hay un  ser humano individual, creando el significado de su vida. Donde habita el recuerdo hay una voz lírica íntegra y libre por sí misma.

Donde habita el recuerdo

      Donde habita el recuerdo hay existencialismo: “seres trotando contra el tiempo” (pág. 16), “sueños para seguir soñando” (pág. 18), amores que no mueren por “causas naturales” (pág. 19), “palabras que saltan y se diluyen en el vacío” (pág. 24), “renuncias al recuerdo absurdo de lo que fue” (pág. 27).

      Donde habita el recuerdo también conviven “puñetazos de soledad” (pág. 35), “retornos al mundo de miserias” (pág. 37), “tristeza que contagia” (pág. 42), “pies cansados como fantasma de silencio” (pág. 50).

En este poemario la voz lírica vibra en cada página y nos causa emociones, que conmueven nuestros sentimientos, y nos lleva a una profunda reflexión del sentido de la vida y el milagro de la creación poética.

Doris Melo Mendoza ha escrito un libro para leer y releer como lectores y creadores al mismo tiempo. Como lectores podemos sentirnos identificados ante la cotidianidad de las situaciones que poetisa. Como creadores podemos apreciar la imagen, la estructura, el verso, el trabajo dedicado al oficio de una poeta.

      Como lectora, particularmente, me identifico con el poema que dice: Vivo en mis mundos… / trotando contra el tiempo. / Me adapto a las horas por vivir / en las que el amor puede que sea / una ilusión pasajera y aplaudida, / y es cuando me digo a mí misma / que tengo que vivirlo intensamente / aún en mi soledad, / no importa tanto… / pero vivirlo conmigo misma/. (Pág. 16) El misterio y la brevedad de la vida ha sido una preocupación milenaria. Se conoce como Carpe Diem, expresión latina para uno de los temas clásicos de la poesía universal. Se refiere a la brevedad de la vida, la belleza fugaz y la necesidad de gozar del presente. El origen de esta expresión se encuentra en la “Oda 11” del primer libro de Odas del poeta griego, Horacio. En esa oda el poeta expresa que aprovechemos el día y confiemos lo menos posible en el mañana, porque el futuro es incierto. Yo, personalmente, llevo la frase Carpe Diem tatuada en mi piel y en mi corazón. Porque, en efecto, los años que he vivido me han mostrado cuán frágil es el hilo del que pende la vida.

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      En esta línea y ahondando en el existencialismo, me fascinó también el poema que lee: Vengo a decirte… / desde el filo del espanto, / con todas las palabras que nunca te expresé… / son palabras que jamás han visto el sol. / Vengo desde el vacío y la indiferencia / lamiéndole a la vida arrebatados momentos / segura de nada… / cabalgando por esos mundos que ya no son más / en esta descontinuada vida de absurdos / y retornar a este mundo de miserias / siempre con la misma entrega / con ese intenso deseo de convertirme en un caracol/. (Pág. 37) La filosofía existencialista plantea que solo el ser humano existe y que a pesar de haber un pesimismo remarcado, se encuentra un positivismo en poder crear la propia esencia. Veo existencialismo en este poema como en muchos otros de los que componen el libro. Noto que en la lírica de Melo los valores son creaciones de la libertad humana: eso se da gracias a que el ser humano existe y crea sus ideas del mundo.

      Otros poemas que llamaron mi atención, dada la profundidad y madurez del pensamiento, que poetiza lo que es amar, dicen así: El amor no suele morir por causas naturales, / muere de pena, en soledad… / cuando desconocemos lo que es amar / y nos olvidamos de alimentar el alma… / Muere, cuando las emociones son bloqueadas / y nos negamos a aceptar / lo que es nuestra propia naturaleza/… (Pág. 19)

      Amar a otro, no es tratar de sujetar sus pensamientos / porque duele profundamente / y esa ilusión de lo que no es, / se convierte en hostilidad, / en desesperanza… / y el mundo parece que se detiene / frente a ese amor sin andamiaje que es infértil/. (Pág. 58)

      Por otra parte, como creadora, me siento inspirada con una poesía tan transparente y honda, que es capaz de conmover hasta las lágrimas y de dar luz a un nuevo verso que erijo. Los poemas que Doris Melo Mendoza nos comparte en este libro, son pequeños sismos que nos mueven el piso. En el buen sentido de la palabra, porque los seres humanos necesitamos algunos terremotos para recapacitar en el secreto de la vida. Nos hace falta algo de vértigo para estimar el milagro de ser dioses, capaces de crear tanta belleza.

      Enhorabuena, Doris. Como me tocaste a mí, estoy segura que elevarás el alma de cada lector que esté dispuesto a tener una experiencia directa con sus sentimientos, a través de tu poesía. Donde habita el recuerdo, habitamos nosotros. ¡Disfrútenlo!


DONDE HABITA EL RECUERDO

Autora: Doris Melo Mendoza

Género: poesía

Ediciones Carnaval

67 páginas

La Dra. Martínez Justiniano presentó el libro  el 27 de abril de 2017 durante las actividades de la Fiesta de la Lengua, en la Universidad Metropolitana en Bayamón.

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