Gris y Elegía para José, que fue mi abuelo Por Daniel Frini

Gris

Cuando éramos chicos
con un tibio olorcito a nuestras cosas,
formábamos una hermética pareja
en la diaria pelea del amor:
contra los viejos y el mundo.
Era ellos o nosotros. Vos y yo.
Y un millón de te quieros nunca dichos,
pero que estaban ahí.
Hoy miro aquel paisaje, y lo extraño.
Creo que me faltó coraje / tiempo / ganas / huevos
(vos tachá lo que no corresponda)
para conservar esos espacios, esos amores.
No he sabido cuidarte, ni jugar con vos después de mis diez años.
Tus vivencias y las mías, tan distintas,
nos dieron iguales resultados: nos queremos.
Pero hay detalles que marcan diferencias:
A vos te han puesto piedras,
terribles cascotes, ladrillos que duelen.
Hay que ser buena hembra y tener los ovarios bien puestos
para mantenerte entera y con ganas
después de pasar por tanto infierno.
Hay que ser bien hembra. Más y mejor que las mejores,
para seguir peleando, hermanita,
para seguir, seguir, seguir
queriendo.

Gris

Elegía para José, que fue mi abuelo

Al fin me decidí y logré poner en orden las palabras para hablarte.
Pude descifrar lo ineludible de tu muerte.
Encontré el justo equilibrio entre ayer y tristeza. Y entonces entendí
dónde has ido.
Supe que en todos los caminos, en cada grano de arena
tenés un pedazo de mirada.
Supe que sos gigante
Supe que creciste.
(No sé si vos subiste o Dios bajó, pero creciste).
Sé que somos vos, que sos anhelo.
Que cuando el sol se ponga rojo hacia la tarde, tus prodigios,
tan humanos, hablarán de vos bajo los cien paraísos de tu patio.
Que cuando el viento encuentre, por fin, su música
será porque vos lo has ayudado.
Es difícil de entender, pero he sabido
que algún día, al final
las estrellas escribirán tu nombre en un pedazo de cielo.

Imagen 2 Frini

 


 

Daniel FriniSobre el autor

Daniel Frini (Berrotarán, Córdoba, Argentina, 1963) Ingeniero Mecánico, electricista de profesión, escritor y artista plástico. Ha publicado en revistas virtuales y en papel, en blogs y en antologías de Argentina, Brasil, España, México, Colombia, Chile, Perú, Hungría, Uzbekistán y Grecia; y, además, traducido y publicado en Italia, Francia, Portugal, Estados Unidos y Canadá. Publicó “Poemas de Adriana” (Libros en Red, Buenos Aires, 2000), “Manual de autoayuda para fantasmas” (Editorial Micópolis, Lima, Perú, 2015) y “El Diluvio Universal y otros efectos especiales” (Eppursimuove Ediciones, Buenos Aires, 2016).

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